En esas primeras semanas bajé mucho de peso, más de 10 kilos. En la escuela todos pensaban que me había vuelto anoréxica. Inventaban cosas sobre mí y eso me lastimaba. No quería ser distinta a las demás. Luchaba por aceptarme y estar en paz con mi cuerpo, pero me era muy difícil. La enfermedad me hirió la autoestima. Pero luego de unos meses y con la ayuda de mi familia entendí que mi cuerpo no dejaba de ser valioso por llevar consigo enfermedades en adolescentes. Comprendí que podia llevar una vida normal como cualquier otra chica, sólo que debería ser responsable con la medicación y los controles. También me enteré por ese entonces de que Nick Jonas es diabético y sin embargo es iun bombón y una súper estrella que va en busca de sus sueños.
Muchas chicas no están conformes con sus cuerpos por tener unos kilos de más o de menos, en mi caso la historia fue distinta. Mi problema no se trataba de una balanza, sino de una enfermedad, y eso también muchas veces puede hacer que no te aceptes como sos. Es por eso que quiero compartir esta experiencia con todas las lectoras y decirles que hoy, después de tanto renegar con mi cuerpo, estoy feliz de tenerlo tal cual es y aprendí a valorarlo. Hoy, gracias a que me acepté, volví a sonreír ¡como lo hice siempre.

